Journey

​En blanco. De repente un ruido exterior quebró el silencio, casi pude oírlo caerse a pedazos frente a mis ojos mientras salía de mi ensimismamiento.

¿ En qué estaba pensando? No me acuerdo, a veces divago. Me acomodé en el asiento y procuré dormir para acortar el viaje, no pude. Me molestaba el ruido, la gente a mi alrededor parecía empeñarse en frustrar mi descanso. Un niño pequeño lloraba, adelante una acalorada conversación daba lugar a lo que supongo era un debate sobre esos temas en los que la gente no suele ponerse de acuerdo. También oí el motor, ese zumbido me tranquilizaba, casi podía extraer el silencio de ese ruido como un pez divide una molécula de agua transformándola en oxígeno. No encuentro palabras adecuadas para explicarlo, pero me parecía el ruido más placentero que allí había.

Me puse mis auriculares para lo que sería un nuevo intento en vano por conciliar el sueño. Las voces de los demás pasajeros inundaban mis pensamientos. Pero ya no era molesto, creo haber escuchado la razón por la que el niño lloraba, me vino a la memoria mi primer caída de la primer bicicleta que me compraron cuando tenía 4 años. De un momento a otro todas esas voces se transformaban en historias, en anécdotas, en experiencias, comprendí que estaban llenas de vida. En ese mismo instante pasamos por un túnel quedando todo a oscuras excepto por las tenues luces de colores que cada vez cobraban mas brillo e intensidad. Incluso llegué a comprender que la discusión que mantenía la pareja de adelante se debía a el significado de la vida. Una sonrisa se dibujo en mi rostro si mal no recuerdo, sentí el aire en mi pecho, oí un frenético latir y las agujas del reloj de pulsera que galopaban en el brazo izquierdo de mi acompañante.

Yo creo que la vida se trata de lo que nosotros queramos que se trate, el problema está cuando nos vamos sin haber encontrado ese motivo por el cual vivir tenga sentido.

Vida y Muerte

​Isabel Allende definió la vida como un ruido entre dos grandes silencios. De ello podemos deducir que la escritora considera la muerte como el silencio que le antecede y el que le precede.

Un músico de habla hispana al que admiro supo escribir que la vida es la muerte a la inversa y por ende la muerte podría considerarse como la vida al revés.

Ellos coinciden en algo. Vida y muerte forman una mutua e inquebrantable relación, cada una es posible mediante la existencia de la restante. Sin oscuridad no hay luz, sin ayer no hay hoy, entonces tampoco un mañana.

Yo definiría a ambas de la misma manera: Palabras. Nada más, nada menos. 

Vida y muerte son palabras. Como amor, como odio, e intentar explicar una palabra mediante el uso de las mismas me parece una tarea no menor que imposible. Como intentar ver nuestros propios ojos sin la ayuda de un espejo. Como intentar apagar el fuego con fuego. Como intentar “dibujar un lápiz con un lápiz sobre ese propio lápiz”.

Destino

Distante, fría, como el hielo.     

Una luna clara brillaba en el rostro del hada.

El hada iluminaba la luna y la luna iluminaba la noche.

Sopló una suave brisa violeta, con aroma a lavanda. Sopló el hada.

La mente del hada era el viento,

La luna clara su alma,

La oscuridad su tristeza.

Que en la noche ocultaba.

También guardaba un secreto,

En la profundidad olvidada.

Ví alas liberarse en noches tristes imaginando nostálgicas ascender.

Ascender hacia el alba.

Wake me up when september ends

Kadiah era apenas un niño, y había pasado mucho tiempo desde entonces pero ¿cómo olvidarlo? Las palabras de su querido padre aún permanecían en su cabeza y lo atormentaban una y otra vez haciéndolo insoportable.

– ¿Estás seguro? – Preguntó con un tono de preocupación la madre de Kadiah

– Eso fué lo que el médico dijo – Replicó el padre en un tono apagado que Kadiah apenas alcanzó a oír.

-Tiene que haber una alternativa, la tecnolo…

-No la hay. – interrumpió su marido – “Temo que moriré en setiembre”.

Esas últimas palabras se clavaron como mil navajas en el pecho del pequeño Kadiah que sin ser percibido había sido testigo de aquella cruda conversación entre sus padres.

No lo podía comprender, ¿Por qué?; ¿Por qué su padre?; ¿Por qué en setiembre?. ¿Acaso no era en setiembre cuando los jardines se vestían de gala para adornar los paisajes?; ¿No significaba que la primavera traería brisas calidas, hermosas puestas de sol y el revoloteo de las mariposas sobre las praderas?. Eran demasiadas preguntas, todo aquello parecía carecer de sentido ahora, entonces un escalofrío recorrió su cuerpo haciéndolo estremecer.

– ¿Cuánto tiempo llevas aquí? Vamos, es hora de dormir, te llevaré a tu habitación. – Se escuchó decir a la madre de Kadiah que lucía un rostro pálido e inexpresivo.

La mujer acostó, arropó al pequeño y con una dulce voz dijo:

– Descansa, te llamaré mañana para que vayas al colegio.

– No. – Respondió Kadiah. – Despiertame cuando setiembre haya terminado.

l’effet papillon

Que lindo descubrir algo y pensar que estuvo ahí todo este tiempo aguardando a ser hallado. Por alguna razón mis pelos se ponen de punta.

¿Has oído hablar del efecto mariposa?

“El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos. La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un sitema dinámico caótico, cualquier pequeña discrepancia entre dos situaciones con una variación pequeña en los datos iniciales, acabará dando lugar a situaciones donde ambos sistemas evolucionan en ciertos aspectos de forma completamente diferente”

Resumiendo, esto implica que cualquier alteración del pasado se verá reflejada perturbando el futuro, actuando así como factor causa-efecto.

Cada decisión, cada acto, cada individuo hecha a andar por un camino el cual pronto presentará infinitas encrucijadas, que podrán llevarle a infinitas vidas posibles.

Mi cabeza estalla de solo imaginar que espera por mí a la vuelta de la esquina.

Tal vez el amor de mi vida, una oportunidad que siempre estuve esperando o la realización del más remoto de mis sueños. Pero solo una de las infinitas opciones me llevará a ello.

Además, no estamos solos en este globo, que consecuencias tenemos en la vida de nuestros cercanos, que huella dejamos por cada lugar al que vamos, que impacto causamos al mundo con nuestras decisiones son solo algunas interrogantes que pueden surgir ante el tema.

Si tengo que utilizar una metáfora diría que la vida es un gran tablero de ajedrez, donde cada pieza y sus movimientos, define nuestro futuro, nuestro pasado y presente, define lo que somos, seremos  y lo que pudimos ser.

Wings

Llora, porque confió y ha sido lastimada.

Llora, porque nada le duele más que la traición.

Llora, porque ya ni siquiera encuentra un motivo para seguir viviendo.

Sube a la azotea y allí se desahoga.

Siente, siente que está sola,

Siente que no puede sola,

Siente que no vale la pena intentarlo.

El pasado es muy distante y ya no lo recuerda.

Camina hacia el filo de la cornisa y se pregunta.

¿Donde irá el humo del cigarrilo cuando se desprende en el viento?

¿Quién notará mi ausencia cuando me haya ido?

¿Dónde volaría si mis alas pudiesen despegar?

Entonces ríe, porque siente dolor, 

Porque pensar en la muerte la hace sentirse demasiado viva

Existe.

Beyond the world

Volvieron a llamar para el abordaje y en esta ocasión fué por última vez

El hombre subió a la gran máquina de metal, se lo veía cansado, cabizbajo, como cargando un gran peso sobre sus hombros.

El tren comenzó su marcha:

“chucu, chucu, chucu”

Cada vez se oía a un ritmo más veloz mientras las vías dejaban atrás las grandes urbes.

El cristal empapado por las gotas de lluvia casi dejaba sentir la suave brisa de la montaña.

El ahora anciano dejó correr una lágrima por su rostro y advirtió de lo erizado de su piel al recordar aquellos acordes tristes de piano y violín.

Empuñó la carta y la acercó a sus labios para impregnarse con su aroma, si, pronto la volvería a ver.

Cerró los ojos, ahora pasado, presente y futuro transcurrían al mismo tiempo, de hecho, ya no existía el tiempo.

Se abre una nueva dimensión y ya no le duele, ya nada pesa porque sabe, él sabe que está cada vez más cerca.

El mundo es ya una utopía, todo lo que creía conocer, perdió su valor, su lógica, su sentido, excepto una cosa. El se aferra a ella, no la dejará ir, no importa a que costo, no la perderá de nuevo.

Su mente se libera, descubre la entrada a diferentes planos en donde los matices hacen juego con el silencio reinante en este cielo vacío donde puede navegar, donde puede ser y será.

De repente se escucha una voz estridente que irrumpe la atmósfera, es el guarda anunciando la última parada del destino.